166. La Hagadah de Pesaj: algo más que sólo un cuento.

Nadie cuestiona que el Seder es el ritual central de la fiesta de Pesaj, la Pascua judía. Está escrito en Éxodo 13:8: “Así narrarás a tu hijo en ese día, a causa de lo que el Señor hizo por mí cuando salí de Egipto.” De este versículo se desprende el mandamiento de contar la historia del Éxodo de Egipto la noche anterior al 15 de Nissan.

Inicialmente la Torá indicaba claramente que Pesaj se debía celebrar comiendo un cordero asado, matzá y yerbas amargas. La gente llegaba a Jerusalem y el Templo era el único lugar donde se sacrificaban y asaban los corderos. Pero esto cambió cuando los romanos destruyeron el Segundo Templo y los sacrificios quedaron cancelados.

La primera mención de un servicio de Seder para la noche de Pesaj está en el tratado Pesajim de la Mishnah en su capítulo 10. En él, los sabios especifican varios mandamientos: se debe esperar hasta la noche para comer el cordero asado, se deben de tomar cuatro copas de vino, se debe comer una verdura remojada en agua antes de comer la matza y después se debe comer una mezcla de manzanas con nuez y vino. Al servir la segunda copa, el hijo debe preguntarle al padre por qué esta noche es diferente de las otras, por qué se come sólo pan no laudado (matza), por qué se comen yerbas amargas, por qué se come sólo carne que fue asada y por qué se remojan dos veces los vegetales. Luego la Mishnah menciona que Rabban Gamliel, cabeza del Sanhedrín en el año 90 EC dijo: “Aquel que no ha mencionado estas tres palabras: Pesaj, Matza y Maror, no ha cumplido con su deber”. Finalmente se deben tomar las dos últimas copas con la comida.

Un cambio importante a lo especificado por el tratado Pesajim, fue la prohibición de comer el cordero asado, pues esto no se podía realizar por no tener el Templo para sacrificar al animal. Por la misma razón, se cambió la tercera pregunta y ahora se cuestiona por qué comemos reclinados.

Pero ¿de dónde vienen todos los elaborados rituales que hoy practicamos en el Seder? Algunos académicos sostienen que los rituales del Seder están basados en costumbres greco romanas. Especialmente Siegfried Stein sostiene que los rituales fueron tomados del banquete o symposium helénico, aunque cambiando su contenido. Mientras los griegos y romanos discutían sobre la belleza y el amor mientras comían, los sabios hablaban del Éxodo de Egipto y la redención Divina.

La Hagadah de Pesaj no es un libro en el sentido clásico del término. Es una colección de obras literarias de diferentes períodos. Contiene pasajes bíblicos, salmos, himnos, bendiciones, rituales, rezos, explicaciones de los rituales, historias, diálogos y literatura rabínica.

Algunos explican que celebrar el Seder es la verdadera razón de porqué Dios saco a los israelitas de Egipto: para que cada año se contara la historia. David Hartman dice que la Hagadá convierte a los padres en relatores de cuentos. Son los padres quienes ponen en contacto con sus raíces históricas a los hijos. Al volver a contar el Éxodo, aprendemos a conmemorar los momentos familiares y de crisis nacional y a celebrar con gratitud nuestra transición hacia una vida mejor. La Hagadah es sin duda mucho más que sólo contar un cuento.

Por Marcos Gojman.

Bibliografía: Artículos de David Golinkin, Siegfried Stein, David Hartman y otros.

 

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