97. La Cabalá y la expulsión de España.

En 1492 los judíos de España fueron expulsados por decreto real y cinco años más tarde, los judíos de Portugal sufrieron un destino similar. EL judaísmo ibérico había vivido en paz con sus vecinos musulmanes y cristianos durante cientos de años. Eran las comunidades judías más estables y prósperas desde la época de los reinos de Judá y de Israel.

Los judíos sefaradim no pudieron llevarse consigo riquezas materiales, pero sí el inmenso tesoro que eran sus logros intelectuales. En ningún campo fue esto más evidente que en el de la Cabalá, la mística judía, esa conexión espiritual que los individuos pueden desarrollar con lo Divino. En el siglo XVI, el Zóhar, el libro fundamental de la Cabalá, ya era parte integral del pensamiento religioso judío de la época. Como consecuencia, nuevos centros de estudio del misticismo judío se establecieron en Italia, Turquía y sobre todo en Safed (Tz’fat), en la Tierra de Israel.

Grandes sabios se establecieron en Safed. Uno de ellos fue Moisés Cordovero, quien a la edad de 16 años recibió la “smija”, el título de rabino, de su maestro, rabí Jacob Berab. En 1542, a los veinte años, empezó a estudiar la Cabalá al lado de Salomón Alkabetz, autor del Lejá Dodí, himno que se canta en Shabat. En 1550 Cordovero fundó una academia de estudios cabalísticos en Safed, misma que dirigió hasta su muerte en 1570. Su principal obra fue Or Yacar (Luz Preciosa), un análisis del Zohar. Fue en su academia donde Isaac Luria inició sus estudios de Cabalá.

El rabino Isaac Luria (1534-1572) fue el estudioso que más ha influido al misticismo judío medieval. Se le conoce por las siglas “Ari” (el león). Se le considera el padre de la Cabalá moderna. Luria enseñó su pensamiento místico a una decena de alumnos hasta su muerte, a la edad de 38 años, a causa de una epidemia. Su alumno, el rabino Hayim Vital, puso por escrito sus ideas y a su vez, las enseñó a un grupo selecto, en consonancia con los deseos de Luria de que no se difundieran a las masas.

Aun así, en el siglo XVII, las ideas de Luria y el vocabulario único en el cual se expresaban, no sólo se habían extendido a lo largo de Europa, sino que se habían convertido en un pilar central del pensamiento judío tradicional, una posición que ocupan hasta nuestros días. El gran mérito de Luria es que convirtió a la Cabalá en un sistema más accesible.

El profesor Gershom Scholem, de la Universidad Hebrea de Jerusalem, decía que Luria y sus seguidores desarrollaron esta ideología religiosa como una respuesta directa a las aflicciones del pueblo judío de la época. El exilio de los judíos ibéricos fue una tragedia tan grande como la destrucción del Templo en el año 70 EC. Se necesitaba una respuesta a la cuestión de la existencia del mal en el mundo, el tipo de mal que había forzado a miles de judíos a convertirse al cristianismo, que mató a otros miles de judíos y que finalmente mandó a los judíos ibéricos al exilio. La Cabalá fue esa respuesta.

Preparado por Marcos Gojman
Bibliografía: Essential Judaism de George Robinson, Encyclopaedia Judaica y otras fuentes.

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