114. Y se hizo la luz.

En la antigüedad, lo importante para la gente era la fe en Dios. Las autoridades religiosas eran los intermediarios entre lo divino y la gente común y éstas sostenían que la tradición era algo sagrado e inamovible, por lo que hacían cumplir estrictamente las costumbres y los principios religiosos aceptados. El rabino era la autoridad más importante. Él, además de ser un estudioso de los textos sagrados, también oficiaba en las ceremonias religiosas y actuaba como juez.

El profesor Jonathan Israel nos dice que antiguamente la civilización occidental estaba basada “en un núcleo formado por la fe, la tradición y la autoridad”. Pero a mediados del siglo XVII surgió la Ilustración (en inglés Enlightment, iluminar), un movimiento europeo cuyos pensadores sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía. Sus escritos empezaron a retar la autoridad de las instituciones más respetadas, como era la figura del rabino.

Buscaban reemplazar a la creencia en lo supernatural por el conocimiento de la naturaleza, a los dogmas por la ciencia, a los mandamientos por las leyes naturales, a los sacerdotes por los filósofos. Se exaltaba la razón y la experiencia como la forma de resolver los problemas. Y se tenía una consideración especial a los derechos humanos, especialmente el derecho a ser libre de la opresión y de la corrupción del gobierno. Así, la fe se trasladó de Dios al hombre.

La ilustración buscaba limitar el poder de la religión organizada. Baruj Spinoza quería separar a la política de la religión y Moises Mendelssohn decía que lo religioso era un asunto individual y privado. Para ellos, lo valioso de una religión eran sus principios éticos y no la lógica de su teología.

La ilustración judía, llamada Haskala, de la raíz hebrea sejel = inteligencia, era un movimiento que se dio entre judíos europeos que querían adaptar los principios de la Ilustración al judaísmo. Sus seguidores, los Maskilim, buscaban integrar al judío con la sociedad gentil europea y enseñar materias seculares en las escuelas, junto con el idioma hebreo y la historia del judaísmo.

Aunque la Haskala se originó principalmente en Alemania, pronto se diseminó por Europa. Inclusive, en el este de Europa, donde estaba el corazón del judaísmo rabínico con sus dos corrientes, los mintagdim y los jasidim, los maskilim llevaron las ideas de la Haskala a esas regiones y con la ayuda del gobierno ruso, impulsaron la educación secular en las provincias judías. Su presencia en esos lugares resultó en la creación de una cultura judía secular, con un énfasis en la historia y la identidad judías. La Haskala iba de la mano de la Emancipación.

La luz de la Ilustración fue un parteaguas en la historia del judaísmo. Igual que en el Génesis, la tierra estaba desordenada y las tinieblas estaban sobre su faz. Pero esta vez fue el hombre quien dijo: hágase la luz en el entendimiento humano y la luz se hizo.

Por Marcos Gojman.
Bibliografía: Encyclopaedia Judaica y otras fuentes.

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