126. El movimiento se demuestra andando: “Naase venishmah, primero hacer y después escuchar”.

Se dice que el judaísmo es más una religión de acciones que de intenciones. Esta afirmación refleja la centralidad de las mitzvoth en la vida judía y lo resume la Torá en una frase: “Naase venishmah”. Éxodo 24:7 relata que el pueblo de Israel, al pie del Monte Sinai y después de que Moisés les leyó las palabras que Dios le había dictado, contestaron: “haremos y escucharemos”.

A los 613 mandamientos que están en la Torá se les llama “mitzvoth d´oraita” y son la base de la Halajá, la rama de la literatura rabínica que define las reglas de cómo conducirse tanto ética como religiosamente en el judaísmo. Los podemos clasificar de varias maneras. Por ejemplo, tenemos mandamientos positivos y negativos, como el ayudar a los pobres o el no trabajar en shabat, respectivamente. También se pueden agrupar en mandamientos que son entre Dios y el hombre, como el de amarás a Dios y los que son entre el hombre y su prójimo, como el de amarás a tu prójimo como a ti mismo. Tenemos mandamientos que llamamos mishpatim, que son los que podemos entender racionalmente, como el no matarás o no robarás y los llamados jukim, que no tienen una explicación clara, como el usar tzitzit. También hay mitzvoth que están ligadas al tiempo, como la celebración del shabat y otras que no, como la de honrar a tus padres.

Además los rabinos dividieron las mitzvoth d´oraita en tres tipos: primero, las que vienen de un versículo de significado directo, como la prohibición de no comer cerdo; segundo, las que vienen de un versículo que interpretaron los rabinos, como la prohibición de cocinar al cabrito en la leche de su madre, de donde derivaron la regla de separar la carne de la leche y el tercero, al que llaman “Halaja le Moshe mi Sinai”, halajá de Moisés en el Sinai, que son un grupo de mitzvoth que los rabinos sostienen que se originaron en la época de la Torá, pero que no están escritas en ella.

Aparte de las mitzvoth que se originaron en la Torá, hay mandamientos cuyo origen es el Talmud y se desprenden de los comentarios de los rabinos. A estos se les llama “mitzvoth d´rabanan”, los mandamientos de los rabinos y son por ejemplo: lavarse las manos antes de comer, prender velas en Shabat y en Janucá, leer la Meguila de Esther en Purim, o decir una “braja” antes de experimentar un placer material, como comer. Y finalmente, otro tipo de mandamientos son las “takanot”, edictos rabínicos, como el prohibir la poligamia, mismos que se dan hasta hoy en día.

George Robinson nos dice: “Las raíces de la Halajá están en la Torá, pero las ramas de este árbol frondoso se extienden desde el período Talmúdico, pasando por la Edad Media, hasta llegar a los titulares de los periódicos del día de hoy.” Aun así, la pregunta queda: ¿Cómo es que “Naasé” precede a “Nishmá”? ¿Cómo pudo Israel aceptar la Torá sin conocer qué es lo que estaban aceptando? Quizá porque sabían que el movimiento, el hacer, había que demostrarlo andando.

Por Marcos Gojman
Bibliografía: Essential Judaism de George Robinson, artículo de Rabbi Jill Jacobs y otras fuentes.

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