10 ¿Cual es la Mitzvah más importante? ¿Acaso no todas fueron creadas igual de importantes?

En Pirkei Abot, nuestros sabios dicen que tenemos que ser tan cuidadosos al ejecutar una mitzvah menor como al ejecutar una mitzvah mayor. Todas las mitzvoth deben cumplirse de igual manera.

Pero qué pasa en esos momentos en que dos mandamientos entran en conflicto uno con el otro, o las dos mitzvoth se tienen que cumplir en el mismo momento y sólo podemos cumplir una de ellas y nos vemos obligados a escoger. La pregunta de fondo es: ¿hay opciones dentro de la Tora?

Nuestros sabios nos hablan de dos tipos de mitzvoth. Una persona puede hacer una mitzvah que es solo en su propio beneficio, pero que no beneficia a otras personas. Por ejemplo, la mitzvah de ponerse Tefilim o de comer matzah en Pesaj. Por más que alguien se esmere al  hacer estas mitzvoth, el hecho es que solo lo beneficia a él mismo y no beneficia a otro. Su devoción debe ser reconocida, pero no se puede comparar con aquel que, al cumplir con una mitzvah, beneficia a otros. Por ejemplo las mitzvoth de caridad y de hospitalidad, el cuidar y preocuparse por otros.

Las mitzvoth que sólo benefician a uno mismo en la Mishnah se les conoce como mandamientos entre el hombre y Dios, “Bein Adam Lamakom”. Las mitzvoth que benefician a otra persona son conocidas como mandamientos entre el hombre y su semejante, “Bein Adam Lejavero”. Y nuestros sabios claramente nos marcan que si tenemos que escoger entre un mandamiento “hombre – Dios” y un mandamiento “hombre-semejante”, debemos escoger éste último.

Algunos ejemplos de mitzvoth hombre-Dios son:

*Recitar el Shema en la mañana y en la noche.

*Amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.

*Ayunar en Yom Kipur.

*No comer taref.

*No cocinar carne con leche.

Algunos ejemplos de mitzvoth hombre-semejante:

*Respetar a tu madre y a tu padre.

*Tener afecto o cariño a un extranjero (Guer).

*No jurar falsamente al negar una deuda de dinero.

*Pagar puntualmente el salario de un trabajador.

*No engañar al otro en asuntos de compra o venta.

Nuestros sabios lo explican muy claro: en el caso de tener que escoger entre una mitzvah hombre-Dios o una hombre-semejante, tenemos que escoger esta última, porque Dios no necesita de nosotros, pero nuestros semejantes sí.

Preparado por Marcos Gojman.

Bibliografía: “Understanding Judaism, the basics of Deed and Creed”, del Rabimo Benjamin Blech.

 

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