40 Las mejores acciones en la bolsa de valores.

Las mejores acciones que podemos emprender en la bolsa de valores del Judaísmo están enmarcadas en nuestros textos sagrados. Sus cotizaciones están siempre a la alza y en conjunto representan el índice de la ética judía. Veamos cuales son y sus claves en pizarra:

-La santidad de la vida. JAIM

De acuerdo a la tradición judía, la vida es algo precioso. Por lo tanto se debe hacer todo lo posible para preservarla y mejorarla. Tanto el individuo como la comunidad tienen la obligación de cuidar a los enfermos, a los ancianos y a los débiles. Nunca deben ser abandonados. Hasta la vida de los animales es preciosa también. La ley judía prohíbe la cacería deportiva. A un animal se le puede matar solo para alimentarnos y eso se debe de hacer de acuerdo a nuestras leyes que minimizan su sufrimiento.

-La búsqueda de la paz. SHALOM

Nuestros sabios traducen el sexto mandamiento como “No asesinarás”. El judaísmo  permite que la gente se defienda, inclusive matando al agresor cuando no hay otra alternativa. Matar no es lo mismo que asesinar. La tradición judía nunca ha glorificado las victorias militares. En el seder de Pesah vertemos unas gotas de vino para simbolizar nuestra tristeza por la pérdida de vidas egipcias. Inclusive en nuestra época, en Israel nunca se han celebrado sus triunfos militares con desfiles. Todos conocemos las profecías de Isaías que describen la visión judía de la paz.

-Justicia. TZEDEK

La paz no puede existir en una sociedad que no es justa. “Justicia, justicia perseguirás”  (Deuteronomio 16:20) es un mandamiento bíblico. El sistema legal judío protege los derechos del individuo y condena una sociedad que permite la explotación, la pobreza y la ignorancia.

-Misericordia. HESED

Una sociedad justa puede ser al mismo tiempo cruel al menos que sea administrada con misericordia y compasión. Dios se nos presenta en los textos sagrados como alguien justo pero también misericordioso.

-Perfeccionar al mundo. TIKUN OLAM

Uno de las plegarias más conocidas es el Aleinu que se dice al final de todos los rezos. En él expresamos nuestro anhelo y nuestra obligación de actuar para mejorar el mundo. Nuestra visión de perfeccionar se refiere a “este mundo” y no al mundo venidero.

Jaim, Shalom, Tzedek, Hesed y Tikun Olam son las acciones “blue chip” del Judaísmo. Vale la pena invertir nuestro “capital” en ellas. Está demostrado que siempre su rendimiento ha sido el más beneficioso en la historia de la humanidad.

 

Preparado por Marcos Gojman.

Bibliografía: Embracing Judaism, del Rabino Simcha Kling, revisado por Carl M. Perkins.

 

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