46 Y ¿dónde quedaron los dinosaurios?

Hace algunos años, en una escuela judía ortodoxa del estado de New Jersey, un maestro les había dicho a sus estudiantes que los dinosaurios nunca existieron. Cuando un estudiante le dijo al maestro que él y su familia habían visitado recientemente el Museo de Historia Natural de la ciudad de Nueva York y que habían visto huesos de dinosaurios, el maestro les contestó: “Lo que viste no eran huesos de dinosaurios, lo que viste eran huesos de perro que se hincharon en el diluvio en la época de Noé”.

La interpretación literal de los textos bíblicos llevan, en el caso de las corrientes judías ultra ortodoxas, a negar verdades evidentes que la ciencia ha demostrado. ¿Tenemos que negar la existencia de los dinosaurios porque en Breishit no se mencionan?  El Rambam opinaba todo lo contrario. Si la ciencia ha demostrado sin lugar a dudas  que los dinosaurios existieron hace millones de años, tenemos que desechar las interpretaciones literales  que insisten que el universo tiene menos de seis mil años.

Hay otras interpretaciones científicamente sólidas y religiosamente válidas, que explican la edad del universo. Una de ellas sostiene que los seis días de la creación no fueron períodos de 24 horas. Inclusive, si queremos ser congruentes, Dios creo a los astros, empezando por el Sol, en el cuarto día. ¿Cómo explicar que los tres días primeros de la creación tuvieron anochecer y amanecer si no había un Sol? Tenemos que entender que esos períodos – días de creación – tuvieron una duración mucho mayor, quizá de billones de años. Esta explicación les da tiempo suficiente a los dinosaurios para haber existido y haberse extinguido, antes de que Adam y Eva fueran creados por Dios.

El rabino Aryeh Kaplan recientemente descubrió en los escritos de Rabi Itzhak de Akko, un kabalista del siglo XIII, alumno y colega de Najmanides, que Rabi Itzhak había calculado que el Universo tenía 15.3 billones de años, basado en interpretaciones de textos bíblicos y rabínicos. Cifra bastante cercana a los 15 billones que los científicos le atribuyen al Big Bang.

Así como es un error negar los descubrimientos científicos, también es un error pensar que la ciencia puede explicarnos absolutamente todo sobre la vida y su significado.  Los mismos científicos reconocen que entre más dudas resuelven, más dudas surgen. Sabemos que los dinosaurios existieron, pero hasta ahora no sabemos la verdadera razón de porque desaparecieron. Solo Dios lo sabe.

Preparado por Marcos Gojman.

Bibliografía: Maimónides, Spinoza and Us, del rabino Marc D, Angel.

Esta entrada fue publicada en Al reguel ajat. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s