62 El problema de las cercas.

En una parte del tratado Berajot del Talmud, los sabios discuten hasta qué hora se puede decir el “Shema” de la noche. Después de que se presentan muchos comentarios, finalmente concluyen que se puede decir el Shema de la noche, máximo hasta la medianoche y no hasta antes de la madrugada. ¿Y cuál es el argumento que los lleva a esta decisión? El propósito de poner ese límite específico, es para “alejar a la persona del pecado” (Kdei leharjik et haadam min hahabeira) y así garantizar el que la gente lo cumpla correctamente. Y continúa el texto: “hay una enseñanza que dice que los sabios harán una cerca para salvaguardar sus palabras” (Jajamim asu sayag ledibreihem, Berajot 4b). Quiere decir que los preceptos halájicos deben estar de tal forma pensados y redactados, que no permitan de ninguna forma que la persona caiga en pecado. Antes de la madrugada podría ser que la persona no calculara bien el tiempo que le queda y termine diciendo el Shema de la noche cuando ya es de día. Si se pone el límite de la medianoche, ese riesgo no se corre. La medianoche nos da un amplio margen.

Esta enseñanza de “crear una cerca a las palabras de los sabios”  tuvo implicaciones importantísimas. El enorme cúmulo de reglas halájicas para hacer prácticamente imposible el que la persona peque al no cumplirlas correctamente, se ha llevado al extremo. Una  “Jumra” es una prohibición u obligación en la práctica del Judaísmo que excede los requisitos mínimos que plantea la ley judía. “Jumrot” (plural de Jumra) pueden ser adoptadas por un individuo o por una comunidad. Se les encuentra en el Judaísmo Ortodoxo como una forma de evitar transgredir un precepto o como una forma de distinguirse de otros grupos ortodoxos.

También el concepto de “jumra” se usa cuando en el Talmud existen dos o más interpretaciones diferentes sobre el mismo punto y se aplica simplemente al escoger la interpretación más estricta en vez de la más indulgente. Por ejemplo, en el siglo XII, Rabeinu Tam decía que se podían comer platillos de leche inmediatamente después de comer carne, simplemente recitando una bendición y cambiando el mantel. Ahora, la práctica halájica mayormente aceptada, exige esperar por lo menos una hora. La práctica de hoy se le considera una “jumra” comparada con lo que decía Rabeinu Tam.

En cierto sentido, el Talmud, la Torá Oral, es esa cerca que protege a la Torá Escrita. J. Israelstam, un estudioso inglés, nos explica que: “La Torá se concibe como un jardín y sus preceptos como plantas preciosas y se erige una cerca para protegerlos.” Robert Frost en su poema “Mending Wall” (Reparando el Muro) dice: “Antes de construir un muro, yo quisiera saber qué estoy dejando adentro y qué estoy dejando afuera y a quién ofendo con esto.” Muros muy altos, nos aíslan del mundo exterior, nos encierran  y no nos dejan ver lo que sucede afuera. A lo mejor hay una planta nueva que se vería muy bien en nuestro jardín. Ese es el problema con las cercas.

Preparado por Marcos Gojman.

Bibliografía: la edición Art Scroll del Talmud y otras fuentes.

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