65 “Dina de maljuta dina”: la ley del país es la ley.

El Talmud nos dice en varias partes (Bava Batra 54b, Nedarim 28a, Gitin 10b, Bava Kama 113a y Bava Batra 55a ) “dina de-maljuta dina”, que la ley del país es también ley para los judíos, siempre y cuando no imponga a los judíos el ir en contra de la Halaja. En este sentido, uno como judío debe respetar la luz roja, no ir a exceso de velocidad y pagar correctamente los impuestos y el observar la Halaja, la Ley Judía, no nos exime de esas obligaciones.

Esto no le sorprende a la mayoría de los judíos y raramente es sujeto de debate, inclusive en la mayoría de los grupos ultraconservadores, aunque se da el caso en algunas comunidades judías de gente que presume ser muy religiosa u observante, al mismo tiempo que violan las leyes del país.
Por supuesto que a veces hay casos donde tenemos la obligación religiosa de no obedecer la ley del país, cuando por ejemplo se ha prohibido el hacer la circuncisión a los varones recién nacidos o el matar a los animales de acuerdo a las leyes de shejitá (matanza kasher).

Hay otras instancias en donde la ley del país es más permisiva que la ley judía, como por ejemplo la libertad de expresión. Los preceptos judíos sí limitan el expresarse en casos muy concretos, especialmente si nuestras palabras pueden dañar o lastimar a otra persona (lashon hara).

También existen casos donde la ley del país es más estricta que la ley judía. Por ejemplo, la ley judía no prohíbe la discriminación en el empleo y estipula un trato diferente a un sirviente judío que a un no judío. La ley en muchos países sostiene la no discriminación en materia de empleo.

Dina de-maljuta dina, la ley del país es la ley, es una frase que se le atribuye al sabio Samuel. De acuerdo a Samuel es muy claro que un judío debe obedecer las leyes del país donde reside al menos que la ley directamente contradiga un precepto de la Halajá. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que el ser una persona respetuosa de la ley no es sólo una obligación cívica, sino que también es una obligación religiosa, tan importante como cumplir con las mitzvoth.

Preparado por Marcos Gojman.
Bibliografía: Dina de-maljuta dina,artículo de Rabbi Michael Knopf.

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