85 De Moisés a Moisés, no ha habido otro como Moisés.

Maimónides nació en Córdoba, en el año 1135, al final de la época de oro del judaísmo español. A edad temprana desarrolló un marcado interés por las ciencias y la filosofía. Leyó a los filósofos griegos en traducciones al árabe y se sumergió en el estudio de las ciencias y la cultura islámica. Estudió Torá con su padre, Rabi Maimon ben Yosef.

En 1148 el Califato de Córdoba, tolerante con los cristianos y los judíos, se colapsó y cayó bajo el régimen de la dinastía Almohad, cuya actitud era totalmente contraria, ya que obligaron a los “infieles” a convertirse al Islam o morir. La familia de Maimónides, como muchos otros judíos, optó por el exilio. Los siguientes diez años deambularon en el sur de España, hasta que finalmente se establecieron en Fez, en Marruecos. Durante ese tiempo fue que Maimónides escribió su comentario sobre la Mishnah. De Marruecos se trasladaron a la tierra de Israel, donde estuvieron un corto tiempo, partiendo hacia Egipto para establecerse en Fostat, ciudad vecina de El Cairo.

A la muerte de su padre, Maimónides se convirtió en la cabeza de la familia, pero pudo seguir dedicado al estudio, gracias a que su hermano David manejaba el negocio de la familia, el comercio con piedras preciosas. David muere ahogado en el mar en un viaje de negocios y Maimónides tiene que buscar cómo ganarse el sustento. Decide dedicarse a la medicina, profesión que estudió en Córdoba y en Fez. Ganó pronto el reconocimiento público y fue nombrado médico de la Corte del Gran Visir y del Sultán Saladin, puesto que conservó hasta su muerte, en el año 1204. De acuerdo a sus últimos deseos, sus restos fueron trasladados y enterrados en Tiberias, en la tierra de Israel.

La influencia de Maimónides en el desarrollo del judaísmo es incalculable. Ningún líder espiritual, después de la era talmúdica, ha tenido un impacto tan grande como él. A pesar de que su obra filosófica fue inicialmente recibida con mucha oposición, al paso del tiempo esta fue finalmente aceptada. Sus dos obras principales fueron el “Mishneh Torá”, una codificación de la ley judía, escrita como una guía de cómo vivir de acuerdo a los mandamientos divinos y la “Guía de los Perplejos”, obra filosófica donde explica el verdadero significado del espíritu de la ley.

Maimónides, junto con Rashi, es uno de los autores dentro del judaísmo más estudiados en el mundo académico judío. Su trabajo marcó el camino de la síntesis entre el pensamiento aristotélico y la Biblia. Influyó profundamente a pensadores tanto cristianos, como Santo Tomas de Aquino, como árabes. También es uno de los pensadores judíos más ampliamente debatido. Ha sido adoptado como un símbolo y un héroe intelectual por casi todos los movimientos en el judaísmo moderno. El haber logrado reconciliar lo filosófico con lo tradicional, le ha dado a su legado una gran riqueza y una calidad poco común. Por eso se dice que “De Moisés a Moisés, no ha habido otro como Moisés”.

Preparado por Marcos Gojman de varias fuentes.

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