118. La teoría de la evolución judía y el movimiento reformista.

Hubo inicialmente dos respuestas extremas a los problemas que la emancipación planteaba al judaísmo. Aquellos que la rechazaron por completo y proponían que el judío siguiera con su forma tradicional de vivir, aislados del mundo exterior, como si no hubieran salido del gueto. Ellos tenían miedo de que el contacto con ese mundo nuevo los alejaría del judaísmo. Esta insistencia de que el judaísmo no se podía adaptar a los tiempos modernos, irónicamente produjo la otra respuesta extrema: muchos judíos optaron simplemente por convertirse al cristianismo. Estos decían que uno podía ser moderno o ser judío, pero que no se podía ser las dos cosas al mismo tiempo. Hacía falta un camino intermedio, que no rechazara la emancipación y que no rechazara lo judío.

Para ello había que adaptar las formas tradicionales de la fe judía a las nuevas condiciones del momento. La Haskalah, el movimiento que llevó la Ilustración al judaísmo, del cual Moisés Mendelssohn fue una de las figuras principales, lidió con este problema, pero al inicio optó por dejar más o menos intactas las normas tradicionales. Pero fue el movimiento de reforma el que finalmente introdujo innovaciones en los servicios en la sinagoga y en la vida religiosa judía.

Pensadores con mentalidad reformista dentro del judaísmo alemán, como por ejemplo Israel Jacobson, Abraham Geiger, Samuel Holdheim y Leopold Zunz, buscaron modernizar las prácticas y las creencias en el judaísmo. Convocaron a sínodos para discutir el tema, pero no establecieron formalmente una organización o un cuerpo rabínico independiente. Sin embargo, el esfuerzo de reforma cambió cuando el gobierno alemán permitió el que se establecieran nuevas instituciones en la comunidad judía. Entre 1840y 1850 se establecieron congregaciones reformistas independientes en dos centros judíos importantes, Frankfurt y Berlín. En 1870 se dio un paso aun más importante, la creación de un seminario rabínico y un centro de investigación.

El rabino Abraham Geiger sugirió que la forma de observar podría cambiar para que fuera más atractiva para los jóvenes. Geiger, un académico experto tanto en estudios bíblicos como en estudios de la cultura alemana, era también un investigador de la historia del judaísmo. El sostenía que la vida judía estaba siempre en un continuo cambio. Viejas prácticas eran modificadas y nuevas eran introducidas, con el resultado de una vida judía bastante diferente de lo que había hace 1000 o 2000 años antes. Se dio cuenta que esos cambios eran para adaptar la práctica del judaísmo al momento histórico en cuestión. Geiger concluyó que el proceso de cambio necesitaba continuar para que el judaísmo pudiera enfrentar a la modernidad sin perder su esencia.

Darwin en esa época planteó su teoría de la evolución de los seres vivos y dijo que el cambio y no la permanencia era lo natural. De igual forma el movimiento reformista sostiene que desde sus inicios el judaísmo ha cambiado. Porque lo natural es la evolución, inclusive en el judaísmo.

Por Marcos Gojman.
Bibliografía: Explaining Reform Judaism, de Eugene B. Borowitz y Naomi Patz y otras fuentes.

Esta entrada fue publicada en Al reguel ajat. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s