142. La Mejitzah, una división que nos divide.

Mejitzah en hebreo quiere decir separación o división. Se refiere a la separación física de la zona de hombres de la de las mujeres, en las sinagogas ortodoxas, durante los rezos. Esta separación se da mediante una sección especial para mujeres, como podría ser un balcón, o con una partición física que los separe. La prohibición de que hombres y mujeres se sienten juntos, según algunos rabinos ortodoxos, se deriva de la Biblia, por lo que para ellos, se convierte en algo obligatorio.

El concepto de Mejitzah no se menciona en ningún lugar del Talmud. Sólo hay una discusión que se refiere a una barrera que se levantaba en el Templo para separar a las mujeres de los hombres, exclusivamente durante una parte de la celebración de Sukot. También Rav, uno de los sabios amoraitas, se refiere a una profecía de Zacarias que decía que después de la guerra entre Gog y Magog, el duelo se debería de llevar separando los hombres de cada familia de sus mujeres. Otra explicación que algunos sabios dan, es el hecho de que en el Templo de Jerusalem había tres patios: el primero era el de las mujeres, pero en el que podían estar hombres y mujeres, el segundo era exclusivo de los hombres y el tercero era para los sacerdotes.

Históricamente, no se tiene ninguna evidencia de que en las sinagogas de la antigüedad hubiera mejitzah. En las excavaciones arqueológicas no se encontró nada que lo indique, pero esto no es prueba absoluta de que no las hubo. Philo, habla en su libro que en algunas comunidades en el siglo I si se dividía a los hombres de las mujeres. Ya para la Edad Media si hay evidencias de mejitzot en sinagogas.

Fue en 1845, en la sinagoga reformista de Berlín, donde por primera vez se eliminó oficialmente la mejitzah y en teoría las mujeres podían sentarse en cualquier lugar y no sólo en el balcón como era antes. Aun así, por muchos años, las mujeres continuaron sentándose separadas de los hombres. Fue en los Estados Unidos donde poco a poco las sinagogas fueron adoptando el que hombres y mujeres se sentaran juntos.

En la actualidad, la separación por sexos es una de las cosas que distingue a la ortodoxia de los otros movimientos. Prácticamente en todas las sinagogas no ortodoxas no hay mejitzah. Para los ortodoxos, un templo sin mejitzah, que separe hombres y mujeres, no es un templo kasher. Los ortodoxos sostienen que el estar junto a mujeres, desvía la atención de los hombres de su objetivo que es rezarle a Dios. Finalmente, la mejitzah es más una costumbre que un mandamiento. Pero su función de dividir se extendió más allá de separar a los hombres de las mujeres: ahora separa al judaísmo en dos bandos.

Por Marcos Gojman
Bibliografía: Jonathan D. Sarna: The debate of mixed seating in American synagogues. Chad Spigel: Reconsidering the question of separate seating in ancient synagogues.

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