59 Cuando la Biblia pasó de ser época a ser libro.

Después de la muerte del rey Salomón, el reino se dividió en dos: Al sur, el reino de Judah que continuó bajo la dinastía de la casa de David y al norte el reino de Israel que tuvo varias dinastías hasta que los asirios lo destruyeron en el año 722 antes de la era común (AEC). El reino de Judah duró 136 años más hasta que en el 586 AEC los babilonios lo conquistaron, forzando a la mayoría de sus habitantes a irse al exilio a la misma Babilonia.

Para entonces, en Eretz Israel, ya se había centralizado todo el ritual de sacrificios en el Templo de Jerusalem. Los altares pequeños fueron destruidos y los judíos se acostumbraron a que sólo podían adorar a Dios en el Templo. Esta condición obligó a los judíos en Babilonia a encontrar nuevas formas de servir a Dios, ya que no podían realizar sacrificios en el exilio, aunque no perdían la esperanza de regresar a Jerusalem y reconstruir el Templo.

Los líderes del pueblo judío: los sacerdotes, la realeza y la nobleza, los hombres sabios y los ancianos, habían sido exiliados a Babilonia. A ellos les tocó la tarea de preservar la identidad y la religión con nuevos rituales y reglas de observancia. Leer la Torá fue una de esas formas nuevas.

El profeta Jeremías dijo que el exilio solo duraría 70 años. Alrededor del año 539 AEC, Ciro, el emperador persa, conquistó Babilonia y animó a los judíos a regresar a Judah y restablecer el culto a Dios. Aun así, muchos se quedaron en Babilonia donde se sentían como en casa. Algunos regresaron a Judah, incluyendo a los sacerdotes que tenían la esperanza de reconstruir el Templo y con eso su forma de subsistencia.  En el año 515 AEC el Templo fue reconstruido de manera modesta, aunque con los años fue mejorado hasta sobrepasar en belleza al primero.

Ezra y Nehemia fueron los dos grandes líderes que guiaron la reconstrucción de Judah.  Nehemia era un funcionario en el gobierno persa, quien pidió permiso para regresar a Judah y reconstruir el país. Le fue concedido y reconstruyó las murallas, estableció un gobierno honesto y derrotó a sus enemigos, especialmente a los Samaritanos.  Ezra era un sacerdote, un líder religioso. Regresó de Babilonia con la consigna de restablecer el culto religioso. Impuso reglas muy estrictas para observar el Shabat, tal como ya lo hacían los judíos en Babilonia, donde el observar el Shabat era primordial en el ritual religioso. Él fue el que introdujo la lectura de la Torá en las fiestas. En su primer Rosh Hashana leyó de la Torá, como está escrito en el capítulo 8 del libro de Nehemia: “Ezra bendijo a Dios y todos contestaron amen, leyó de Dios en el rollo de la Torá, traduciéndolo y dándole sentido para que la gente entendiera lo que se leía”.

Leer la Torá en público es el último evento que se narra en la Biblia. Los judíos de la época bíblica no tenían una Biblia, ya que ellos mismos eran los actores de las narraciones bíblicas. Sus historias  eventualmente se convertirían en la Biblia. Al canonizarse la Biblia, los judíos dejaron de vivir en los tiempos bíblicos. La Biblia pasó de ser época a ser libro.

Preparado por Marcos Gojman.

Bibliografía: The Jews in the Time of Jesus del Rabino Stephen M. Wylen.

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